
16 de abril 2026
Delfina Gómez ha preferido mirar hacia otro lado, pero no de frente a la masacre masiva de mascotas caninas en Tecámac y menos al genocidio que está ocurriendo en su territorio y frente a sus narices. Su silencio escandaliza.
En su gobierno, que se instauró el 16 de septiembre del 2023 con la bandera de “me importan más los perros que las personas”, todo está resultando mal pues ni le importan las personas –salvo aquellas que no dan problemas, reciben su bono y se mantienen calladitos, porque así le gusta al régimen morenista-, ni tampoco las mascotas.
Así es, Delfina Gómez arribó al gobierno del Estado de México decepcionando desde el primer minuto. Cuando todo mundo esperaba indicios del cambio que le vendió a los varios millones de mexiquenses tras casi 100 años de gobiernos priístas plagados de corrupción extrema y saqueos, la Gómez llegó con la bandera de proteger los derechos perrunos de la población canina antes que hacerle justicia a la historia de la entidad más saqueada de México.
Y no, no es que no fuera importante, pero tampoco era lo urgente y por eso decepcionó desde su arribo y a más de uno hizo levantar la ceja.
Tenia tres minutos en el cargo y casi ya había olvida la agenda que le vendió a los millones de mexiquenses en su exitosa campaña de fraudulentas promesas: acabar con la corrupción, la impunidad, y toda una zaga de otros asuntos colaterales que se entendían implícita y explícitamente: la criminalidad desde entonces ya grave, pero ahora fuera de control; la impunidad, el saqueo en el gobierno; terminar con “los privilegios” de la clase política -de los que ahora ella goza, esconde y ha perpetuado-, atender desapariciones y... un nuevo amanecer... (romántico no?)
Pues no, Delfina en cuanto puso un pie en palacio se envolvió en la bandera de primero los perros y háganse a un lado...
Tan importante era para ella –s u p u e s t a m e n t e- los perros que para quedar bien y dejarlo claro, uno de los primeros eventos que hizo en palacio de gobierno fue reunirse con perros.
Luego vinieron operativos de rescate de animalitos en condiciones de maltrato o abandono que en realidad si eran necesarios, pero su gobierno siguió usando esa bandera propagandísticamente para dejar a un lado lo también y seguro más importante: las personas.
Recuerdo que durante los primeros meses de su gobierno cuando iba a visitar a las mujeres –madres, abuelas, hermanas e hijas- de personas encarceladas bajo cargos criminales ficticios y que se encontraban en plantón afuera de Palacio, me comentaban que Delfina pasaba por ahí casi a diario sin siquiera voltear a mirarlas, toda muy digna, totalmente inhumana y engreída.
Eso si, a la primera oportunidad salía a tomarse la foto con perros –no recuerdo si gatos también-, mandaba iniciativas, nos llenaban de comunicados de políticas de cuidado animal, de sanciones, de casos de rescates como dije, de fotos de gente detenida, en fin.
Claro ni siquiera se acordaba de esas pobres mujeres y sus casos de impunidad absoluta salvo de vez en vez, cuando necesita propaganda tras notas golpeadoras, críticas ante su insensibilidad en casos humanitarios o evidente negligencia o golpes mediáticos que evidenciaban su deficiente gobierno, entonces sí salía. Eso significa que podría salir con algo en uno, dos...
